martes, marzo 14, 2006

COLGADO BOCA A BAJO CON F., R., Y A.

Era una tarde de verano.
Estábamos serenos, lo recuerdo porque, aunque en aquella época solíamos excedernos en el consumo de “bebidas espirituosas”, aquella tarde todavía era temprano, incluso para nosotros.

Se que era verano, porque en el descampado que hay al lado de la casa de mi madre se había instalado, como cada año, toda la “alegre trouppe” de feriantes malencarados, perennemente enfadados con todo y todos; acompañados de sus obesas y siempre desgreñadas esposas; sus hijas vestidas como pequeñas prostitutitas de postal satírica; y los pequeños galopines que jamás habían probado los efectos del jabón en sus asquerosas caritas, y se dedicaron con verdadera pasión a desvalijar los kioskos y tiendas del barrio.
Creo recordar que nosotros éramos cuatro: F. todavía Soltero (siempre quise hacer la gilitonteria de las siglas, y fíjate, por fin alcanzo el nivel del Tomate de mis pesadillas mas aterradoramente brutales…) amante del Rock y melenas de pro; R. entonces un estudiante amante de una película a la que todos ridiculizábamos; A. otro estudiante por entonces; hoy convertido en el poderoso e influyente lider mediatico Red Stovall, y Yo, M. Elias Thomson, que aún no había comenzado mi periplo por la tierra sin sombras…
La feria olía como todas las ferias, con esa desagradable mezcla de algodón de azúcar, sudor, garrapiñada para el niño y la niña y la grasa que escurre de los rodamientos de las atracciones. Un verdadero placer para los sentidos al que se añade los dulces sonidos de las voces de los feriantes, empeñados en convencernos de que sin una chochona estamos destinados a la peor de las infelicidades.
Odio las fiestas de barrio.
Y sin embargo recuerdo aquella tarde de verano con verdadero cariño.
F., R., A., y Yo mismo, paseábamos distraídos por el “campo de la fiesta”, que rebosaba con cada pisada una mezcla de orina,lluvia, cerveza y demás licores alcohólicos. Estábamos eufóricos; no se si por la inhalación de los humos de todos los generadores eléctricos de los puestos y atracciones (peruanos, gitanos, payos, hippies y heviosos de medios pelo, mezclados en alegre comandilla como una gran familia... perdón... he ido a vomitar); o por el consumo de una extraña hierba seca que alguno de nosotros había añadido a un cigarrillo

Señor Juez, jamás he probado ningún tipo de estupidofacciente... era
hierba luisa.

Afortunadamente, aún faltaba tiempo para que la orquesta empezara a destrozar algunas de las canciones que siempre he amado (¿no seria posible sacar alguna ley sobre el tema?; no pido la pena de muerte, con que se arranquen algunas cuerdas vocales en la plaza mayor, creo que seria suficiente escarmiento a esa pandilla de terroristas musicales).
Ante nosotros, como salido de la nada, se levantó de pronto la atracción estelar de aquella pobre feria de barrio: el looping.


Era como una montaña rusa abortada en su cuarto mes de gestación, una pequeña recta, el looping que le daba nombre, y otros seis metros de recta final. La gracia consistía en que las vagonetas se paraban en mitad del looping, dejándote boca a bajo.
Penoso.
Entrañable.
No se que nos llevo a montarnos en aquella montaña rusa amputada, pero lo hicimos.
No se que nos llevo a cantar como posesos, pero también lo hicimos.
Escogimos una de Aute.
No podía ser de otra manera.
Mientras las niñas de vagón delantero se reían y liberaban, apretadas por el miedo, sus esfínteres urinarios acompañando la vomitona de una de sus compañeras (lo juro, vimos caer todo aquello ante nuestros atónitos ojos; y nos cercioramos cuando al finalizar la atracción una de ellas intentaba taparse, sin exito, un pantalos blanco que luicia una generosa marca liquida justo en su cullillo respingón); mientras a los del vagón de atrás se les caían de los bolsillos llaves y monedas imprudentemente amontonadas en los bolsillos; F., R., A .y M. cantabamos a coro con todas sus fuerzas:

Recuerdo bien
aquellos «cuatrocientos golpes» de Truffaut
y el travelling con el pequeño desertor,
Antoine Doinel,
playa a través,
buscando un mar que parecía más un paredón.
Y el happy-end
que la censura travestida en voz en off
sobrepusiera al pesimismo del autor,
nos hizo ver
que un mundo cruel
se salva con una homilía fuera del guión.

Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que todo en la vida es cine
y los sueños,
cine son.

Al fin llegó
el día tan temido más allá del mar,
previsto por los grises de Henri Decae;
cuánta razón
tuvo el censor,
Antoine Doinel murió en su «domicilio conyugal».
Pido perdón
por confundir el cine con la realidad,
no es fácil olvidar Cahiers du cinéma,
le Mac Mahon,
eso pasó,
son olas viejas con resacas de la nouvelle vague.

Nunca vi. la película, lo que demuestra a las claras hasta que punto soy un iletrado cinematográfico; no sabría explicar que narices es eso de la Nouvelle Vague; es mas, odio todo lo francés, por principios (no puedo olvidar los fusilamientos de mayo en Madrid, ni las tropelías de Jose Botellita, ni la traición gabacha en trafalgar, que me inflaman el alma en un grito atroz: AL MONTE y CHUCHILLO AL FRANCHUTE¡¡¡¡¡¡¡).

Pero canté como un poseso.

Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que todo en la vida es cine
y los sueños,
cine son.

Terminamos la noche cantando, una y otra vez, abrazados, en un karaoke de la ciudad, la canción que esa tarde nos había unido de forma entrañable.

Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que todo en la vida es cine
y los sueños,
cine son.

La imagen puede resultar patética, triste, ridícula…
…pero daría hasta la última gota de mi sangre por repetir aquel momento, para mi, inolvidable.

Dios te bendiga, amigo Aute, por saber poner música a los mejores momentos de mi vida.
¡Dios te bendiga!
A pesar de que seas un agnóstico confeso y convencido…
¡DIOS TE BENDIGA!

viernes, marzo 10, 2006

DE VUELTA

Ha pasado mucho tiempo.
Demasiado.
Muchos amigos han traspasado las fronteras de la tierra sin sombras, y ahora solo es posible imaginarlos mezclados con las pesadillas del pasado.
Otro, sencillamente han olvidado nuestra existencia, siguiendo con sus vidas sin pensar que la nuestra estaba destrozada por su ausencia.
He paseado mucho últimamente por la otra ribera de este enorme río Estigia que es, al fin, la vida.
Ha pasado mucho tiempo.
Demasiado.
Ni siquiera sé si aún quedará alguien al otro lado de ese endeble hilo que aún me une a la tierra de los vivos.
Tampoco creo que eso importase.
Muchos habrán seguido caminando, sin darse cuenta de que yo me he parado, de que me he desvanecido en un sinfín de inoportunidades y trabajos vanos.
¿Nota alguien la ausencia?
¿Noto yo la ausencia de alguien?
La verdad.
No.
Ha pasado mucho tiempo
Demasiado.
Y ya no se siquiera quien soy; y dudo que sea quien era; y no era quien quería ser; y nunca seré quien fui; y fui lo que no quería ser; y querría ser lo que nunca fui…

Podría fingir un secuestro, una enfermedad de larga duración de la que me he recuperado gracias a la muerte de alguien anónimo; una reclusión en una oscura cárcel de alguna nueva republica surgida del desmembramiento de la URSS; tal vez un viaje espiritual de autoconocimiento.

Seria mentira.

Simplemente no he estado aquí porque he estado en otro lugar.

ncadenado sin cadenas.

Y ya estoy aquí de nuevo.
He pasado un largo tiempo viajando mas allá del tiempo; en la tierra sin sombras; visitando viejos sueños perdidos hace tiempo; ocupado en mil ocupaciones inútiles y en uno a dos interesantes.
Pero estoy de vuelta.

Han sido casi cuatro meses encadenado lejos de este universo paralelo en el que por fin puedo ser Elias Thomson, un caminante amante del cine, la lectura, los comics y las cortezas de cerdo.

Ha pasado mucho tiempo.
Demasiado.
Pero ya estoy aquí de nuevo.
Espero veros más a menudo.
Espero que sepáis perdonarme.
No hay justificación.
Simplemente me había ido, y ahora he vuelto.
¿Por mucho tiempo?
No lo se.
¿A quien le importa?.

Por cierto.
Gracias mi querido Red Stovall por hacerme recordar el camino de vuelta cuando mas lejos estaba.
Eres un amigo.

jueves, noviembre 17, 2005

Desde La Oscuridad


todo es oscuro.
No hay el menor signo de luz.
El mundo me parieta intentando ahogarme por momentos, de forma que solo unos pocos instantes de paz, flotando en la nada, se convierten en consuelo para mi. Un consuelo cada vez mas escaso y distante.
Me siento presionado por todos lados, como si el universo entero estuviese conspirando contra mi parea desplazarme.
Y la oscuridad.
La otrora reconfortante oscuridad, es ahora presagio de males inimaginados, acechantes y ocultos donde mis ojos no alcanzan; justo a un centímetro de mi.
Casi no puedo ni moverme.
A veces el dolor llega espasmódico, y me golpea con saña, haciendo que me encoja y me returza sin moverme del sitio.
he oido, cienes de veces, contar historias sobre el viaje al otro lado; ese tunel en el que sólo se ve una pequeña luz al final; la carrera hacia ella, la paz.
Mi situación me hace desear continuamente esa carrera, esa huida hacia la luz, una luz que ahora ni soy capaz de imaginar. La muerte, la huida, se presenta muchas veces como la única esperanza.
Y sin embargo, tambien siento añoranza de esta oscuridad que desapareceria mas alla.
Es dificil sentir dolor, miedo, esperanza, deseo, escalofrios, tensión, mas dolor...
... debe existir una solución.



La situación se está volviendo sencillamente insostenible.
Siento que ya no hay lugar para mi en este mundo, y a la vez dudo de como serán las cosas mas alla de la oscuridad.

He visto la luz, pero no he deseado correr hacia ella. tanto tiempo deseandola, y ahora me atemoriza.
Mucho me temo que finalmente ha llegado mi hora, pues todo me obliga a ir hacia el final de ese tunel de misterio e incertidumbre. cada vez mas añoro lo que un día fue la seguridad del anonimato en la nada oscura. Esa lugrubre cueva sin final en la que se habia convertido mi vida en los ultimos meses.
¿Hay vida mas alla?. me temo que pronto lo sabré.



¡¡¡¡¡Dios mio!!!!! TODO ES MUCHO PEOR DE LO QUE IMAGINE.

viernes, noviembre 04, 2005

Razones para amar el cine III

No me apetecia salir de la cama.
No suele ocurrir, pero no me apetecia salir de la cama.
Tal vez preveía, sin llegar a saberlo, lo que sucedería si me atrevía a poner los pies fuera de la seguridad del colchón. A veces esas premoniciones de un desastre que se avecina, me asutan; me meten el miedo bajo la piel e incluso amenazan con paralizarme por completo.
Era uno de esos días, y sabía, estaba seguro, que ni la mejor compresa con alitas y odorfresh podría lograr que pensara que ese podía "ser un buen día, planteatelo así...", por mucho que cantara Serrat.
El colacao estaba asqueroso, las galletas pasadas y blandas; y al ir al baño pegué un resbalón en la maldita alfombrilla de baño que alguna mente perversa me regaló; pasarán algunas semanas antes que se borre el canto del bidet de mis costillas.
Desde el suelo comprendí que no llegaría a la noche si no tomaba medidas drásticas para proteger mi vida de "uno de esos Días" Me arrastré como pude hasta la seguridad de la cama, y me dispuse a ponwer remedia a tan peligrosa situación.
Solo conozco un antidoto.
Llamé a la oficina y le conté a mi jefe una buena escusa que tenia preprada para una ocasión como esa: estaba en la cama con 42 de fiebre y un equipo de aislamiento bactereológico a mi alrededor; la noche anterior al salir de la oficina habia pinchado, estaba cambiando la rueda cuando una pandilla de vandalos me atacaron, me pincharon las otras ruedas, me dejaron en calzoncillos en medio de la calle, y se llevaron toda mi documentación; para colmo comenzó a llover y granizar (si sabia que la noche anterior habia sido una de las mas calidas del año, pero una especie de gotafria localizada habia descargado una tormenta de agua y granizo sobre la zona en la que yo me encontraba) mientras me dirigía a casa; mas tarde, estaba intentando forzar una ventana de mi casa cuando un vecino, alertado por los ladridos de su perro, avisó a la policia, que me habia tenido parte de la noche en calzoncillos en una fria celda rodeado de drogadictos y pervertidos de toda indole; cuando me dejaron en libertad (eso si con aviso de una denuncia por exhibicionismo y escandalo público) me dirigí de nuevo a mi casa acompañado de un cerrajero que no dejaba de toser sospechosamente. El médico acaba de decirme que tenía un principio de pulmonía, complicado con un brote personal de gripe aviar asiática modificada y complicada con la friebre porcina, y agravado por una hemorroides rebeldes. me tenía que quedar en casa todo el día.
El segundo paso fue llamar a la pizzeria del barrio; encargué seis pizzas familiares (bacon, champiñones y pollo) que me traerían a intervalos regulares durante todo el día.
Cerré todas las persianas; desconecté el teléfono y metí el movil en el congelador.
Encendí el DVD y me abdujo un mundo de fantasía.
Sólo podía salvar el día viendo, sin mas pausa que la necesaria para aliviar el cuerpo, la versión extendida de las tres partes de "El Señor de los Anillos", con el libro sobre mi regazo.
El tratamiento fue brutalmente efectivo. La bacenilla, al borde de la cama pronto estuvo rebosante, por lo que debí usar las botellas de Coca-cola y las latas de cerveza que se acumulaban al borde de mi lecho. Sólo salí del refugio en que se habia convertido mi habitación para coger las pizzas e ir al baño.
han sido casi 14 horas de tratamiento.
Me dispongo a dormirme despues de haber disfrutado de uno de los mejores días de mi vida, muy a pesar de los aciagos presagios que me despertaron esta mañana. La habitación huele a sudor, orina mezclada con cerveza y refresco de cola y pizza fria.
Mañana es un nuevo día.
Si se presenta como el de hoy, tengo lista Blade Runner, Metrópolis y Una Odisea en el espacio.
Necesito pensar otra escusa creible.
El sueño me vence...
...Bilbo Bolson me llama desde la borda de un barco elfico....
... la asistenta pondrá el grito en el cielo cuando vea el orinal...
...Frodo está a su lado acompañado de algunos elfos de los bosques...
...Miriel...
... A! Elbereth Gilthoniel silivren penna míriel o menelaglar elenath Ghiltoniel A! Elberet
...

jueves, octubre 27, 2005

INVASIÓN

La vigilancia en la puerta del recinto era sólo la habitual; sin duda nadie podía prever otro ataque tan pronto, cuando sólo un mes antes lo atacantes habían sido rechazados de forma contundente y aparentemente definitiva. La lucha se había extendido por casi tres largas semanas, y a pesar de las grandes conquistas realizadas en ese tiempo, los atacantes habían sido finalmente exterminados sin compasión.
Ni un solo superviviente había conseguido salir vivo.
No había lugar para la misericordia, no se tomaban prisioneros.
Pero desde entonces la seguridad del recinto se había suavizado palpablemente, nadie podía imaginar siquiera que las defensas exteriores pudiesen verse asaltadas de nuevo. En cualquier caso habría que ser cauteloso para poder pasar a través de las puertas, la seguridad pasiva funcionaba fuese cual fuese el estado de animo en el recinto, no cesaba totalmente jamás; día y noche, verano o invierno, funcionaba sin cansarse.
Pero no era ni mucho menos insalvable.
La incursión del comando se desarrolló sin novedad, pasaron mezclados con el tráfico que se acumulaba a las horas punta y se reagruparon en el túnel principal del recinto.
Era un día de fiesta, una boda o algo por el estilo, así que el movimiento en todas las vías del recinto era muy superior al habitual; por todos lados se veían visitantes, algunos eran invitados de pleno derecho al evento; pero como en todas las grandes ocasiones, también se habían colado personajes de toda calaña que no habían sido invitados.
El comando siguió su camino por una de las vías principales, agazapados a corta distancia de otro grupo infiltrado; se les notaba a la legua que no eran gente de guerra, llamaban la atención con sus ropas sucias, su olor penetrante y su actitud grosera; era un grupo de vándalos, se limitaban a destrozar todo lo que encontraban a su paso, y fueron interceptados por diversas patrullas a lo largo del camino; su enorme número era su fuerza, y consiguieron poner en jaque a diversas patrullas de control antes de ser neutralizados y expulsados.
Justo esa era la pantalla que necesitaba el comando, que al amparo de esos alborotadores consiguieron llegar hasta las puertas del sistema de ventilación del recinto y entra al sistema.
Había una pequeña guardia en el interior, pero apenas pudo oponer resistencia ante la contundencia del ataque.
Cayeron antes de poder alertar al sistema.
Los diferentes comandos fueron llegando uno tras otro; la celebración que estaba teniendo lugar tenía el sistema defensivo del recinto prácticamente en jaque; el tráfico era tan intenso que los comandos entraron casi sin bajas; apenas si un par de los grupos habían sido detectados en la puerta y directamente eliminados. La práctica de no tomar prisioneros sirvió de protección a los demás comandos; y el sistema defensivo interpretó que se trataba de los habituales escarceos que se daban habitualmente; era demasiado pronto para otra invasión.
Pronto el sistema de ventilación estuvo lleno de los comandos infiltrados, y estos comenzaron a repartirse por el recinto a través de las conducciones del propio sistema. En Poco tiempo los comandos habían alcanzado los puntos principales del recinto, y estaban atacando todos los sistemas del recinto.
Se dio la voz de alarma, pero era tarde; todos habían participado de una u otra manera en los festejos, estaba cansados, agotados, y en muchos casos directamente dormidos.
El caos se extendió en poco tiempo a todo el recinto, gritos, carreras, enfrentamientos, muerte…
El sistema defensivo de la puerta se desmoronó desde dentro, golpeado por sorpresa, y el resto del ejercito pudo acceder al recinto en masa.
Un grito cortó el aire: “VICTORIA O MUERTE”.

Un estornudo atronó en medio de la oscuridad.
Una figura se reflejó en el espejo de la habitación;
ojos, garganta y nariz roja;
goteo nasal persistente, picor y carraspeo que acompañan a un gargajo rebelde, atrincherado en el fondo de la garganta;
ojeras;
el sonar de la música que bailé por horas en la boda de mi cuñado todavía atrona en mi cabeza;
ese monstruo de ahí enfrente debo ser yo mismo;
me duele la cabeza, y no es resaca (creo);
¡¡¡Dios mío!!! Gripe otra vez, ¿pero como?, si no hace ni un mes que me tiré tres semanas en la cama;
¿donde narices guardé el antigripal?;
con la suerte que tengo seguro que es la gripe del pollo;
¿y el antigripal de las narices?.

jueves, octubre 20, 2005

McGovern's Reel / La Belle Pauline / Spootaskerry

Siempre he sido un sentimental.
No puedo evitarlo.

Cada vez que recuerdo aquel momento necesito apoyarme en algún lugar, tomar aire, y esperar que mi espíritu se sosiegue en mi interior.
Todo el día habia sido un verdadero torrente de emociones.
Al despertarme, mi corazón latia a un ritmo diferente. "Los nervios" me dije mientras me frotaba los ojos.
No me corte al afeitarme (eso ya daba muestras de lo milagroso que podria llegar a ser el día).
Habia olvidado mi cinturón en casa; ahora estaba a unos seiscientos kilometros de él, y lo necesitaba mas que nunca.
Compré uno en la Calle Mayor de Guadalajara.
Estaba todo lo guapo que se podia esperar de mi, y la verdad, no es demasiado.
Cuando ella llegó el corazón se me detuvo dentro del pecho, las agujas de todo relog tambien detuvieron su avance; el mundo mismo hizo un kit-kat para mirarla.
Era (es y será) la mujer mas bella sobre la faz de la tierra, y aquel día estaba realmente preciosa. Sólo algunas noches, cuando observo su rostro en la penumbra de la habitación, durmiendo placidamente, la encuentro todavia mas bella.
Miento, hay otras ocasiones, pero me niego a hablar de ellas.
Toda la gente que nos rodeaba desapareció, se volvieron sombras etereas en medio de una niebla que lo cubria todo, y en la que sólo su rostro era real para mi.
Creo que actué como un verdadero autómata; incluso cuando le leia la poesia que habia escrito especialmente para aquel instante, sentí que mi voz, mi propia presencia, eran tan irreales y vaporosos como la misteriosa niebla que todo lo engullia.
De pronto, tras un tiempo que no podria calcular, algo me volvió de golpe a la realidad.
Sonaba "McGovern's Reel / La Belle Pauline / Spootaskerry", el primer corte de un disco de Jerry O´sullivan que un queridisimo amigo me habia copiado (Gracias Red).
Ella caminaba a mi lado, vestida de blanco, y habia aceptado ser mi mujer.
Jamás podre olvidar aquel día.
Cada segundo de vida doy gracias a Dios por ese momento.
Jamás podré olvidar esa música, ya forma parte de la banda sonora de mi vida, grabada como a fuego en mi memoria.
Creo que este loco mundo podria pararse de nuevo; creo que la niebla de la irrealidad podria comerselo todo; creo que podria instalarme para siempre en la tierra sin sombras, para no regresar jamás a este mundo cada vez mas loco; creo que podrian enterrarme bajo siete palmos de tierra dura; creo que podria convertirme en poco mas que un recuerdo lejano para todos los que siguiesen caminando sobre la faz de este . Pero nada podrá evitar que una sonrrisa se dibuje en mi rostro (o en mi calavera) cuando Jerry O´sullivan toca a la gaita "McGovern's Reel / La Belle Pauline / Spootaskerry".
Hay ocasiones en que me parece estar ya muerto, consumido por los gusanos del destino, y convertido en un caminante mas alla del Estigia; y sin embargo me descubro sonrriendo. Llamadme estupido (se que alguno no resistirá la tentación), pero no puedo dejar de pensar: "seguro que O´sullivan esta tocando en algún lugar MI canción".
Porque hay canciones sobre las que el autor pierde, sin saberlo, cualquier tipo de derecho de propiedad; son esas canciones, músicas, composiciones, interpretaciones que de pronto se convierten en MI, NUESTRA, canción.
Lo siento, querido colega, esta será siempre mi canción.
El disco, todo, absolutamente todo, es genial, espectacular, increible, maravilloso, imprescindible, sobrecogedor, impactante, genial... vamos, que me gusta todo. Es sencillamente mágico lo que este hombre puede hacer con una gaita.

Con todo, "McGovern's Reel / La Belle Pauline / Spootaskerry"; siempre tendrá un lugar especial en mi corazón; a fin de cuentas es la música que me acompañó en el día en que ella se convirtió en mi mujer "mientras viva, y aún despues si es posible".

Escuchadlo. vale la pena....
... aún cuando nunca podais sentir lo que yo siento.

martes, octubre 11, 2005

Mas que Dibujos

Hacia mucho tiempo que no compraba un comic.
Demasiado tiempo.
Lo último que habia caido en mis manos estaba muy lejos de gustarme. La verdad me quede anclado en 1984 (cuando empecé a leerla, 1984 parecia un futuro muy lejano, luego...), Greepy, Cimoc y aquella gloriosa época del comic que nos hacian enmudecer con sus historias dibujadas por autores como: Giménez , Font, Manara, Moebius; todo ello sin despreciar a los que ya entonces eran clásicos: Jabato, El capitan Trueno, las hazañas bélicas, todo lo que hoy se trata como Historia del Comic, y que para mi fueron parte de mi niñez. Snif.

Despues de ¡¡¡¡10!!! años, entré en un tienda de comics.


Me llamo EliasThomson...
y soy ....
... adicto al comic.


Despues de 10 años de total abstinencia (es increible lo que puede llegar a ocurrir en nuestras vidas); decia que despues de 10 años, he recaido.
Al entrar en aquella tienda todo me recordo mi época de lector asiduo de comics; el olor a papel impreso, cortado y grapado; la gente rebuscando en cajas de comics; montones sobre la mesa. Fue demasiado para mi y cedí a la tentación de comprar unos ejemplares.
Me decidí por varios ejemplares de una colección dedicada a la parodia de grandes peliculas de superheroes, tan en boga en los últimos años.
El dibujante es Enrique V. Vega; edita Dude Comic.
La edición es cuidada, pero sin pretensiones; muy acorde con el precio de cada ejemplar, 2,50 € de media; suelen tener entre 30 y 35 páginas de un humor acido centrado en parodias exageradas y con una dosis de humor con base de leche agriada y pasada. Son una verdadera delicia, con chistes inteligentes, recreación de escenas de las peliculas tratadas con mucho cuidado y un detalle casi preciosista (recomiendo el ejemplar titulado Matris basado en la primera parte de la trilogia cinematográfica). Su espiritu satirico se deja entrever ya en los títulos: Es-piderman, Matris, Patrulla XL, Vlade, etc.
Me parecen una lectura muy recomendable, mucho mas para aquellos amantes del cine de superheroes que tengan capacidad crítica para reirse con unas parodias descarnadas.
Los personajes basan parte de su atractivo en unas cabezas desproporcionadas a su cuerpo, aniñado e infantil; el dibujo tiene el regusto de las antiguas publicaciones de comic que nos llegaban desde los USA, en blanco y negro y con un trabajo de entintado inteligente y que realza el valor del dibujo. Los guiones buscan la sonrisa inteligente y la parodia mas "cruel", pero respetando el espíritu del film parodiado; asi la trilogía sobre Matrix recrea ese universo en una lucha en el mundo de los videojuegos, permaneciendo reconocible sin problemas la película original.
Le daria una puntuación de 9 sobre 10; pero !cuidado¡; no soy imparcial, estamos hablando de los comic que han vuelto a hundirme en el mundo de la adicción a los dibujos sobre papel. Les estoy profundamente agradecido.

sábado, octubre 08, 2005

Segura VS Cinecito


Se comenta en numerosos Blogs la polemica sucitada por una declaraciones de Santiago Segura sobre cinecito.
'El cine en el cine, como decía Cinecito, aquella mierda de mascota horrible que no sé de dónde salió y que gracias a Dios no ha vuelto a aparecer en ningún lado'
Parece ser que por estas declaraciones, la Fundación Lumiere esta dispuesta a denunciar a Santiago Segura por unos dos millones de Euros, todo ello segun una noticia de el Periodico El mundo.
La denuncia se basa en un insulto y menosprecio al personaje, que al parece,r ha llevado a mas de 25.000.000 de espectadores; ¡¡SI!!, has leido bien, veinticinco millones de espectadores, a las salas de cine desde 1993.
Al parecer Santiago Segura se ha atrevido a menospreciar a unas de las figuras claves del desarrollo y disfrute del cine en nuestro país; y lo que es peor, la ha dado por desaparecida cuando su labor prosigue, encomiablee incansable, día a día.

Leyendo diferentes opiniones e informaciones en Internet, me encuentro cada vez mas confuso.
La verdad necesito que alguien me aclaré algunas ideas.

1.- El citado Cinecito, ¿No es un dibujo, una mascota; o sea, un ser no real, una mera imagen con fines publicitarios?.
2.- ¿Alguien tiene pruebas del daño moral que se ha producido en la persona de Cinecito?, ¿insultan a sus hijos (cinecitillo y cinecitillita?) en el colegio?, la señora Cinecita, ¿es agredida verbalmente al comprar pollo en el mercado de su pueblo?.
3.- ¿Porque no firma la denuncia el propio Cinecito?, ¿no sabe escribir?.
4.- Varias veces he dicho que las judias me parecen una mierda; ¿corro peligro de terminar en el juzgado denunciado por la Fundación Verza Libre?
5.- ¿no está protegido en nuestro pais el derecho de opinión?, ¿no puede parecerle a Santiago Segura que Cinecito es una mierda de mascota horrible?, ¿no podria opinar Cinecito (caso de tener opinión) que Santiago Segura es una mierda de director y actor?.
6.- ¿estamos rodeados de imbeciles?
7.- ¿Nos hemos vuelto todos locos?
8.- ¿Quien será la siguiente victima de ese loco sin escrupulos dispuesto a destrozar el cine con declaraciones incendiarias?,¿ningun mito de la historia del cine está a salvo de ese desalmado que ya ha destrozado la mayor figura patria del cine?.
9.- ¡¡¡¡¡DIOS MIO!!!!! ¿ESTOY HABLANDO DE UN DIBUJO?

Vale, que quizás no han sido las opiniones mas afortunadas posibles (aún eso es discutible, a mi cinecito me parece cuando menos espantoso) pero, ¿¿¡¡DOS MILLONES DE EUROS de indemnización!!??.

LA VERDAD,
que en este pais, famoso por haber dado luz a los mas ingeniosos e ironicos escritores;
que el país que escucho y leyó "erase un hombre a una nariz pegado", cachondeandose a continuación del Napio Nasón poseedor de tan formidable apendice;
que el país en el que camparon a sus anchas Gila, Eugenio, Chiquito de la Calzada, Tip y Col, Martes y Trece, Los Morancos y otros miles de humoristas irreverentes y sarcasticos;
que este país que vio imprimir La Codorniz en tiempos del "fresco general venido del noroeste";
que este país que acepta en sus teatros a gente como Moncho Borrajo, Jose Sazatornil, el tricicle y mas grupos que usan del humor como arma inmisericorde con la que criticar todo lo criticable;
que este país que emite programas de TV como.... (bueno, en este caso corramos un estúpido velo) ...
que en este país, decia, termine por ser el pais donde se piden dos millones de euros por decir que un dibujo te parece una mierda; me parece cuando menos subrealista.

Cual será el siguiente paso:
¿fusilar sumarisamamente (al amanecer dentro de lo posible) a cualquiera que opine que algo, lo que sea, es una mierda?.
¿Tal vez exigir la apertura de campos de concentración, con sus cámaras de gas y todo, donde agrupar a tan peligrosos e insociables elementos que hace tambalearse una sociedad cuasi perfecta?;
NO, mejor todavia, podrian agruparnos a todos los críticos, humoristas, cachondeadores, graciosillos, incorformistas, irónicos, sardónicos, contadores de chistes, maledicentes, bromistas, gentes de risa facil, y de mas elementos antisociales como los que opinan, piensan, creen y manifiestan; podrian rodearnos de un gran valla de varios metros de altura y esperar que, como lobos hambrientos nos comiesemos a nosotros mismos. SI, esto seria lo mas facil, solo habria que vallar las fronteras y dejar fuera a los nobles señores de la Fundación Lumiere.
Y a Cinecito, por supuesto.
Los demás españoles podriamos quedarnos aquí, en la reserva, pensando: "Pues a lo mejor tiene Razón el Segura, el Cinecito ese es una Mierda de mascota".

La verdad me callo (:-DD)lo que pienso de cinecito, y de la puñetera Fundación Lumiere, porque no tengo dos millones de Euros, y no quiero tentar a la suerte.

viernes, octubre 07, 2005

Negro sobre Blanco (2) La Biblia de Barro.

Ayer mismo he terminado de leer la Biblia de Barro de Julia Navarro.
Es una novela de intriga centrada en un objeto mítico de incalculable valor en todos los sentidos: unas tablillas de barro escritas por un escriba de UR de los Caldeos, al dictado del patriarca biblico Abraham; en esas tablillas, el "padre de multitudes", habria relatado la primera versión del Génesis a un aprendiz de escriba familiar suyo.
La trama se desencadena cuando una arqueóloga desconocida: Clara Tannenberg, descubre en una convención en Roma la existencia de esas tablillas (La biblia de Barro) y propone su busqueda en un Irak al borde de la invasión.
La aparición de la citada arqueóloga remueve una situación latente desde mucho tiempo atras, en la que se mezclan ansias de venganza y ambiciones ; asesinos a sueldo y venerables ancianos; los que gobiernan el mundo y la gente mas pobre y desfavorecida; la muerte sin piedad y el recuerdo sin perdón.
La acción se desarrolla fundamentalmente en un Irak aún gobernado por Sadam (alias: Satanas) amenazado por Bush y la maquinaria de guerra de los Estados Unidos; esto sirve de pretexto, a lo largo de toda la novela, para que la autora nos vierta de forma encubierta (mas bien poco encubierta, la verdad) su opinión sobre la pasada guerra de Irak. Creo que podia haberselo ahorrado sin que la novela sufriese por ello lo mas mínimo.
Los personajes no conocen el punto medio: ambicionan sin medida, odian sin medida, recuerdan sin medida, matan sin medida, son malos o buenos sin existencia de grises... vaya que es como un cuadro pintado sólo con los colores esenciales, sin medios tonos. Sólo al final de la novela se sugiere cierta zona gris en la personalidad de alguno de ellos, pero sin dar tiempo al desarrollo de complejidades de caracter o conciencia que acentuarian el interés de la novela. Ademas no profundiza, la autora, en sus personalidades complejas, dandonos unas descripciones de sus formas de ser planas y carentes de autenticidad.
La escritora es Julia Navarro, una española nacida en en la decada de los 50, dedicada al periodismo tanto escrito, como en radio y televisión (llegó a dirigir un programa de televisión que no recuerdo haber visto). Hasta su anterior novela: La Hermandad de la Sábana Santa se había dedicado a la literatura política, publicando varios libros de este "género". Creo que cuando su anterior libro se convirtió en Best Seller, encontró un filón del que tambien tira en La Biblia de Barro.
No he leido La Hermandad de la Sabana Santa, pero parece seguir el mismo esquema de intriga + objeto mítico + circulos de poder dispuestos a todo.
Sin duda es ese un campo en el que multiples autores están buscando el exito editorial (Dan Brown, por ejemplo); los libros con esta base suelen resultar entretenidos (ideales para leer en el WC, donde la atención no necesita ser plena; o en la playa entre chapuzón y chapuzón) pero la verdad suelen estar lejos de aportar nada especialemente interesante al mundo de la literatura. En cualquier caso, si la gente lee, ya vale la pena lo gastado en tinta y papel.
Mucho me temo que sea esta la senda de la llamada Literatura de Best Sellers.
Pues vale.
Por ser entretenidilla, y no obligarme a pensar demasiado, un 5.
La verdad, si tienes en tu biblioteca alguno de esos libros que llevan algún tiempo esperando a que los leas; o parece que te llama la relectura de alguno de tus libros preferidos; no hace falta que gastes tiempo ni dinero en La Biblia de Barro. Puestos a ello lee la Biblia de verdad; es una lectura infinitamente mas productiva.

jueves, octubre 06, 2005

Lugares Para Recordar I

Hacia frio.
Normalmente en Enero hace frio.
Teniamos 14 años.
Nunca antes habiamos hablado, pero ese dia ella lloraba en silencio, mirando por la ventana.
Uno no Puede presumir de ser de piedra.
Le pregunte que le pasaba, y el chorro de quejas gimoteantes no cesó durante todo el viaje.
Realmente aquel tio era un desgraciado
El Autobus escolar nos abandonó en nuestra parada habitual.
No era guapa, ni inteligente, ni siquiera diria de ella que era atractiva.
Paseamos un rato, ya era de noche a pesar de ser sólo las siete.
Ella no dejó de hablar todo el rato.
Yo escuchaba, sin mas.
No era guapa, ni alta, ni tenia un cuerpo de modelo, no era rica, ni podia conseguirme el examen de física del día siguiente.
Pero me enterneció.
En algún momento del paseo cogí su mano.
No era especialmente suave, ni bonita, ni calida.
Caminamos por las pistas del ventorrillo.
Entonces era sólo un poligono en el extraradio de una ciudad alejada en el extremo de una provincia poco importante.
Sin edificios, sin farolas que ilumiran el camino.
Sólo un colegio de EGB en lo alto de la cuesta, y las calles asfaltadas sin aceras.
Hacia frio.
Normalmente en Enero hace frio.
Empezó a llover.
Salimos de la carretera, y nos sentamos bajo un tunel que pasaba bajo ella.
Apestaba a a orina y a humedad, pero no nos mojabamos.
No era un lugar romantico, ni siquiera agradable.
Estaba oscuro, y hacia frio.
No era guapa, y ademas tenia fama de irse con cualquiera.
Decian que hacia lo que le pidieras.
Bajo el tunel me lo conto todo.
Su padre bebia, su madre lloraba y sus hermanos se drogaban.
Ella se queria morir.
Por si fuera poco aquel estupido la habia dejado.
Me lo contó todo.
Era verdad que hacia lo que le pidieran.
Todo el mundo la usaba a su conveniencia, pero nadie la queria.
La besé una sola vez, suavemente en los labios.
No fue un beso largo ni apasionado, pero logró calmarla.
Le conté un cuento de un lugar en lo que todo cambiaria, un lugar donde habria seguridad, un lugar donde un buen hombre la querria, un lugar sin alcohol ni droga, un lugar donde su madre sonreiria, un lugar donde no habría sombras ni tristeza.
Un mundo perfecto sólo para ella.
Ella se quedo callada por primera vez.
Se recostó sobre mi pecho.
Cuando termine mi cuento reinóo el silencio unos segundos.
Me miro a los ojos, y con voz temblorosa me pregunto "¿que quieres que hagamos ahora?".
Habia un poco de miedo que se entretejia a la promesa de una respuesta afirmativa a cualquier proposición.
"Pasear un rato bajo la lluvia y que me digas donde vives para llevarte a casa".
Paseamos como dos horas mas, y la dejé en el portal de su casa, en un barrio poco recomendable cercano al lugar donde yo vivia.
En su portal me dijo algo que me rompió el corazón: "eres el primer hombre que me da algo sin aprovecharse de mi despues".
No me volví a mirar atras cuando me marche a casa.
No queria que me viera llorar.
Llorar por una chica a la que no conocia.
Llorar por una chica que no era guapa.
Hacia frio, mucho frio, demasiado frio.
Mis padres me montaron un follón de impresión, casoi eran las doce de la noche cuando llegué empapado.
Suspendí el maldito examen de física.
Nunca volvimo a hablar en los tres años que coincidimos en el mismo instituto.
Ella tenia sus colegas y yo los mios.
Siempre que nos cruzabamos en algún pasillo me sonreia.
Sus ojos decian gracias cada vez.
Han pasado muchos, muchos, muchos años.
Los descampados de aquel poligono son ahora un barrio repleto de gente y sin un solo solar vacio.
Su barrio poco recomendable ha sido remozado y adecentado.
El viejo tunel bajo la carretera sigue oliendo a orin y humedad.
Dudo que nadie se siente allí abajo, por mucho que llueva; las galeria comerciales cercanas son ahora mejor refugio
No puedo pasar por alli sin recordar... sin verter una lagrima en recuerdo de aquel dia...
No puedo pasar por alli sin tener de nuevo catorce años.
No puedo pasar por allí sin dar gracias al cielo por la suerte que he tenido.
No puedo pasar por allí sin preguntarme que habrá sido de aquella chica de catorce años que queria morirse.

¡¡¡descubrimiento!!!

A veces el azar (o es azahar?) nos lleva a realizar descubrimientos asombrosos; y en ocasiones ¡¡incluso agradables!!.
Si hos apetece, vistar este blog. http://pordios.bitacoras.com/
Es Divino

martes, octubre 04, 2005

Al Alba ...una noche de agosto....

Hay gente con un don.
Hay canciones que te roban el alma con el primer acorde, y que te hacen sentir la muerte cuando dejan de sonar.
Hay musica que no suena, sueña.

No puedo recordar la primera vez que la escuche, como no puedo recordar cuando fue la última vez que la cante (quizás esta misma mañana).
Pero se que esta canción está instalada en lo mas profundo de mi corazón, como grabada a fuego en mi alma. Cuando la melancolia me asalta desde algún lugar oscuro de mi pasado, o cuando me coge desprevenido desde algún lugar ignoto e incoloro de mi futuro, siempre vuelven a mi memoria las palabras de ese juglar contemporaneo llamado Aute.
Al Alba es ya parte de la banda sonora de mi vida, esta ligada a alguno de los mejores recuerdos que conservo.

... eramos jóvenes, demasiado jóvenes para darnos cuenta de nuestra propia juventud. Eramos rebeldes, demasiado rebeldes para percibir la la rebeldia como otra cosa que no fuese una virtud. La noche era perfecta, una de esas noches de agosto en que la magia se viste de un manto de estrellas, y la sangre hierve en las venas sin necesitar de ningún tipo de calor. Estabamos reunidos alrededor de la hogera los diez, seis chicas y cuatro chicos, muchos litros de vino y queimada y una caja de sardinas; una guitarra y el heroe del grupo cantando a la luz del fuego. Calor en el alma, calor en el cuerpo, calor en las miradas que hacian prometer besos furtivos, caricias ardientes y una velada inolvidable. Alguien pregunto (creo que fui yo) ¿sabes Al Alba?. Y un coro de voces alcoholizadas por algo mas que la bebida entonamos la canción cogidos de la mano.

Si te dijera, amor mío,
que temo a la madrugada,
no sé qué estrellas son ésta
que hieren como amenazas
dicen qué sangra la luna
al filo de su guadaña.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones
amor mío, al alba,
al alba, al alba.

Los hijos que no tuvimo
se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores,
parece que adivinaran
que el día que se avecina
viene con hambre atrasada.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones
amor mío, al alba,
al alba, al alba.


Miles de buitres callados
van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío,
esta silenciosa danza,
maldito baile de muertos,
pólvora de la mañana.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones
amor mío, al alba,
al alba, al alba.


Debio ser el alcohol; o quizas las feromonas, o posiblemente el embrujo del amor rápido, sin explicaciones, sin compromisos, sin otro deseo que dar y recibir amor, cariño, ternura...
... nos fuimos abrazando por parejas que ni existian unos minutos antes; hablamos de la eternidad, del amor, de la lujuria; bebimos y amamos sin control.

Terminamos bañandonos desnudos cerca del amanecer, viendo salir el sol entre tiritona y tiritona de frio.

A la mañana siguiente partimos, y no volvía ver a la mayoria de aquel grupo nunca mas.
A ella tampoco.

No lo sentí, no me alegré; entonces la vida corria demasiado deprisa para mi.


La verdad, nunca podré agradecerle a Aute aquel momento; pero recuerdos de este tipo, asociados a algunas de sus canciones, hacen que le perdone haber nacido en el mismo lugar que la Presley. ¿Como una misma tierra puede parir a dos personas tan diferentes?. No lo sé, pero es extrañamente habitual.

Aute. Gracias tio, te quiero.
Me has regalado alguno de mis mas queridos recuerdos, y seguramente ni te has enterado.





"Decir espera es un crimen,
decir mañana es igual que matar,
ayer?... de nada nos sirve...
las cicatrices no ayudan a andar"

jueves, septiembre 29, 2005

Razones para amar el cine II

Me levanto. El puñetero despertador se ha tomado otro dia libre. Se ha acabado el gas, así tendré que ducharme con agua fria otra vez. La leche se ha cortado, tengo hormigas en el azucar y moho en la cafetera. El café es la misma bazofia de siempre. Al llegar al garaje con el traje sin planchar, he descubierto que mi maldito dos caballos pierde aceite; el día menos pensado lo descubro en uno de esos programas vespertinos, saliendo del armario. Los autobuses están de huelga y no tengo dinero encima para un taxi. El cajero autometico está apoyando a autobuseros en su huelga salvaje, y me he dejado el carnet de identidad en casa. Vuelta atras. Al entrar a la habitación de invitados he pisado el cadaver del gato, estaba lleno de gusanos; con razón olia tan mal desde hace días; ahora estoy seguro de que si no comia su comida, no era porque estuviese a régimen. Salgo para el banco. Llueve, vivimos el año mas seco de la historia, y llueve. El cajero me ha advertido que se me acaba el credito. Tengo una llamada perdida de la oficina. Llego tarde otra vez. La secretaria del jefe me ha dado el pésame y ha aprovechado para poner fin a nuestra larga relación (con todo, siete dias se convierte en mi nuevo record); tambien me ha anunciado un expediente regulador de empleo en el que se cargan mi puesto en la empresa. El taxista toma el camino mas largo posible, parando en todos lo semaforos en naranja que se encuentra. Llego al tanatorio, soy el último, así que el requiem por mi madre ya ha empezado; mi padre me mira con ojos que gritan: "estas desheredado"; solo espero que no se fije en la mierda de perro que sobresale de la suela de mi zapato, aunque la gente de alrededor ya se tapa la nariz. Al levantar el ataud para llevarlo al crematorio se me ha roto la chaqueta por la espalda, luego he resbalado en la mierda de perro que persiste pegada a mi suela y el ataud ha caido al suelo. Mamá se habria matado del golpe, si no estuviese ya muerta; de todas maneras me parece que exageraban cuando me han acusado de dar la nota, sólo queria volver a meterle los dientes dentro de la boca; era cuestión de respeto, no los podia dejar allí en el suelo de marmol, como perlas caidas de un collar. Me pican los testículos, serán otra vez las ladillas; parecen Rexona, nunca me abandonan. Mis hermanos siguen sin hablar conmigo, y mama huele a churrasco de asador argentino; solo falta el chimichurri. Nadie me saluda al salir, será que están ocupados dando el pésame a la familia. Decido comer en una tasca. La cucaracha consigue huir llevándose una buena porción de mi bocadillo, y la cerveza esta sin presión, sin gas, sin cerveza; empiezo a sospechar que el dueño del bar ha meado en un vaso y me lo ha servido. Sigue Lloviendo; menos mal que hay sequia, porque ya estoy empapado hasta los calcetines. La lluvia limpia los rastros de sangre de mi rostro (el dueño de la tasca, y sus catorce hijos judokas no se han tomado muy a bien mis comentarios sobre sus destrezas culinarias). Lo peor es que el tratamiento que le han dado a mis posaderas con su botas de punta de acero han despertado mis hemorroides, tendré que añadir un bote de hemoal a la sopa esta noche. Echo de menos a mamá, auque sigo oliendo su aroma postumo, que ha impregando toda mi ropa. Se me está callendo el pelo. Un guardia me multa por cruzar con el semáforo en rojo, y no encuentro una ferreteria donde comprar la cuerda para ahorcarme. En el solar vacio al lado de la Iglesia del barrio han montado un auto-cine. Reponen losDiez mandamientos. Con mis últimos 5 euros compro una entrada y convenzo al vigilante para que me deje sentarme en una sillade plastico entre un Audi TT y un viejo Seat Seiscientos. Lo gemidos de la pareja del seiscientos casi no me dejan escuchar la peli. Y sigue lloviendo. El imbecil del Audi ha puesto música maquina en su cargador de Cds y se está liando un porro con la imbecil de su acompañante, me he vengado escupiendole en la puerta. Meto los cascos en mis orejas y me tapo las orejas con las manos mientros miro a la pantalla. Todo se desvanece. Charles Heston levanta sus manos separando el mar para que los Israelitas pasen en seco, el faraón va a quedarse en el fondo del mar, con las llaves, matarile, rile rile. El Yul Brynner esta que se sale. Anne Baxter esta pa mojar pan y no parar, aún no entiendo como no le dieron el oscar por Eva al Desnudo. B DeMille hizo un buen trabajo. THE END. Vuelvo andando a casa, es una de esas tarde-noches maravillosas en las que la lluvia no cesa de caer. Hoy a sido un buen día. Parece mentira lo que hace un buen rato en el cine. Tendré que cambiarme al llegar a casa, tirar a la basura el cadaver del gato, la leche, el café y el azucar. Tal vez mañana llame a la muchacha que conócí el otro dia en el Cafe Galego Maeloc. Mañana buscaré trabajo.
DECIDIDAMENTE, HOY HA SIDO UN BUEN DIA.

jueves, septiembre 22, 2005

Negro Sobre Blanco (1)

Soñaba con ello continuamente.

Sonaba el timbre.
Mi madre abria.
Se producia una pequeña confusión en la puerat de mi casa.
Yo leia una novela en el salón (casi siempre algo de Asimov, una fundación o algo del estilo).
En el salón entraba aquel hombre enorme de semblante serio. Vestia un traje militar plagado de condecoraciones y hablaba en ingles (¡¡¡yo entendia el Ingles!!!). Le acompañaban dos hombres mas, uno con traje del ejercito de tierra español; el otro el Rey de España.
El hombre que hablaba ingles, se dirigia a mi: "Le necesitamos, su pais, nosotros, la humanidad entera le necesita".
El Rey asentia en silencia, y mi madre gimoteaba a su espalda.
El hombre continuaba hablandome en un Ingles que yo entendia.
"Tenemos preparada la mayor misión espacial de la historia, todo lo hecho hasta ahora será un juego de niños; hemos conseguido contruir en colaboración con la URRS (aún existia aquella cosa) la mejor nave espacial que jamás ha existido, y nos proponemos enviarla en busca de una emisiones de radio captada en Alfa Centauri (siempre Alfa Centauri). La nave viaja casi a la velocidad de la luz (maldito Einstein y su fastidiada relatividad) lo que supone que le llevará toda una vida el viaje. Jamas podrá regresar (aqui mi madre ya no gimoteaba, lloraba a moco tendido), viajará sólo, sin mas compañia que una maquina de microfilmados (el asunto de los chips, los CDs, y los DVDs todavia ni se imaginaba) que contendrá una biblioteca de 10.000 ejemplares de libros, y las mejores 2000 peliculas de la historia."
Aqui ya babeaba manchando la almohada, o el cabecero del sillón.
Yo me levantaba taciturno, y solo decia: Lo haré (aqui normalmente mi madre se desmayaba.

Era mi sueño, poder pasar el resto de mi vida, sólo, atravesando el firmamento, leyendo y viendo viejas películas en blanco y negro.

No se porqué siempre he sentido una tracción especial hacia las estrellas; no queria ser un explorador, ni encontrar civilizaciones alienigenas o convertirme en un Flash Gordon cualquiera; NO, sólo deseaba vagar entre las estrellas con un buen libro y una buena película.

Creo que un autor que me gustaria llevar allá arriba a mi suño seria Orson Scott Card.

Recuerdo perfectamente el día en que lo descubrí, paseaba por una de las calles de mi ciudad, a un lado de la calle habia una libreria curiosa; estaba situada en la entrada de un portal, y no tendria mas de dos metros cuadrados, sin embargo habia miles, cientos de miles de revistas, fasciculos y libros que el librero acomodaba a lo largo del portal (casi hasta hacer imposible el paso) y extendia por delante de la calle. El librero era un viejecito (a mi me pareció Matusalen) que realmente debia amar sus libros, el par de veces que le compré algo me miró como si le estuviese robando una joya preciada.
Aquel día tenia dinero (no puedo imaginar de donde lo habria sacado) asi que le pedí un libro de ciencia ficción que no fuese de Asimov (me apetecia probar algo diferente); y aquel viejecillo me dio "El juego de Ender".
Era diferente a cualquier cosa que hubiese leido antes.
Pronto calleron "el p0rtavoz de los muertos" y "Ender, el xenocida".
Aquel hombre escribia de una forma increible para mi, sus alienigenas no solo eran diferentes físicamente, si no que lo eran anímicamente, espiritualemente, culturalmene, emocinalmente....
... ¿sabes?, nada de amebas apestosas que pensaban, actuaban y vivian como los humanos pero con mala leche; eran de verdad alienigenas... ...extraños al ser humano.
despues llegaron otras obras de este escritor, pero me apetece mucho destacar una novela ) "La gente del Margen".
Resulta que el señor Scott Card es mormón (fijate, los mormones escriben, y yo ni me imaginaban que leyesen), y un mormón fiel a su tradición; escribe una historia en un futuro apocaliptico (y a pesar de ser EEUU, pinta este pais como un desastre, egoista e insolidario, entregado a la mas brutal barbarie, en lugar de como salvadores del universo), en esta sociedad apocaliptica los mormones, sus valores y costumbres, resultan la única base sobre la que reconstruir algo semejante a una civilización.
En resumen, este hombre escribe literatura de ciencia ficción de calidad, de hecho ha recibido todos los premios posible e imaginables dentro del mundo de la ciencia ficción (Hugo, Nebula, Premio Mundial de fantasia, Locus) y creo que se los merecia todos y cada uno de ellos.

Hace como diez años que no leo nada nuevo suyo (no porque no haya publicado algo nuevo, mas ben por cambiar mi registro de lecturas) pero creo que ya va siendo hora de buscar alguna pueblicación reciente y ver como ha evolucionado.
Solo le pido a Dios que siga, por lo menos, siendo igual de bueno.

Da igual que no guste la ciencia ficción de forma especial, creo que debia ser lectura obligada; y si te gusta la CF ni te cuento. ¿Que haces leyendo esto?, busca una libreria y comprate algo de Orson Scott Card, si es posible El Juego de Ender o la Gente del Margen.

Te Gustará.

lunes, septiembre 19, 2005

Razones para amar el cine 1

Hacia un frio de mil demonios. Normal, en pleno Enero es lo mas normal.
Aunque eran las cinco de la tarde, la niebla no se habia levantado todavia, ni parecia que fuese a hacerlo. No llovia, y eso era una pequeña ventaja; en cualquier caso aquel maldito frio se metia en los huesos y amenzaba con convertirlos en quebradizo hielo.
El muchacho avanzaba por un camino enlodado, a salvo de la humedad y del fango sólo gracias a sus zocas de madera. Por momentos parecia que daria la vuelta y correria de nuevo hacia el calido abrazo de la lareira encendida, alla en la planta baja de la pequeña casa de piedra que le daba cobijo y era su hogar.
Cuando llegó a la vieja estación de tren, ya habia un grupito de seis personas esperando ante la puerta de madera, que aún estaba cerrada a cal y canto; la malloria eran de una edad similar a la suya (entre doce y catorce años); aunque tambien estaba don Fabian, el cura de la aldea, que ya rondaba los sesenta años.
La espera, en medio de aquella niebla con intenciones asesinas, aún duró bien otra hora mas; tiempo durante el cual se fueron añadiendo al grupito quince personas mas (casi todos los jovenes de la aldea, y tres o cuatro paisanos despistados).
A las seis y diez minuos, se abrió la puerta de aquel almacen medio abandonado en la estación; hasta un par de años antes habia servido para almacenar el wolfram que se arrancaba de las montañas de la región, pero una vez terminada la Gran Guerra, ya no era rentable su explotación (eso decia don Fernando, el dueño de los derechos mineros), asi que se cerró el almacen, y los mineros debieron reconvertirse en ganaderos y agricultores (realmente la mayoria habian marchado a hacer las americas, como el padre y dos tios del muchacho).
Dentro del viejo almacen sólo habia una silla, evidentemente destinada a don Fabian; asi que el resto se acomodaron a lo largo de las paredes, apoyandose en ellas de forma que dejaban el centro del pequeño cubiculo vacio; sólo el muchacho y dos o tres chicos como él se sentaron sobre el suelo frio de tierra apisonada. En una de las paredes alguien habia colgado un vieja sábana medio amarillenta, y bastante mal tensada, y en el lado opuesto a la sábana, el mismo personaje habia preparado una mesa en la que reposaba una vieja y cascada máquina de cine.
No hubo tiempo para más, la maquina empezó a funcionar, y sobre la sabana aparecieron imagenes en movimiento una detras de otra.
La película trataba de un vieje a la luna, y apenas duraba 15 minutos; pero sin duda fueron los mas emocionantes de la vida de aquel muchacho; cuando la gigantesca bala de cañón impactó con el ojo de la luna, los suyos se abrieron hasta su maximo posible; y no se atrevió a parpadear, temeroso de perderse algún detalle de las bailarinas con traje de estrella, o de aquellos extraños habitantes de la luna, hibridos de camarón y hombre; o de los champiñones gigantes, los rios lunares, mil maravillas inimaginables.
Cuando la cinta se paró, rompió en un aplauso casi histérico, cercano al paroxismo, a la locura del extasis mistico.
Llego a su casa bien entrada la noche, calado hasta los huesos por esa maldita neblina que todo lo mojaba.
Nunca volvió a ver una película de cine; apenas un año despues, la maldita tuberculosis consumió su cuerpo joven en apenas quince fatídicos días. En sus delirios febriles no cesaba de hablar de extraños seres, de los habitantes de la luna y de otras locuras que su madre desesperada no alcanzaba a comprender. La noche en que murió, su madre lloraba apoyada en el montón de paja que hacia las veces de colchón. Maldecia un y otra vez el cruel destino que no permitiria a su hijo conocer el mundo que se escondia mas alla de los límites de la aldea. El muchacho empapado en sudor abrió los ojos y pronunció sus últimas palabras: "Non chores ña nai, xa vin o que tiña que ver; xa vin a lua".
Murió sin volver a hablar, pero en sus labios se dibujó una ultima sonrisa de satisfacción.

Hay razones para amar el cine; ese muchacho me ha dado una de las mas bellas: "el cine te lleva a vivir a veces mas intensamente que la propia vida".

viernes, septiembre 16, 2005

Por amor sea

En alguno de mis viajes he estado en lugares que jamás existieron, y sin embargo mas reales que este barrizal por el que muchas veces nos arrastramos; esta historia es una narración verídica de algo que jamas ocurrio, en un lugar inexistente durante un tiempo irreal.


Siempre llovía.
Continuamente llovía.
En aquel reino no conocían otra cosa que el caer continuo e interminable de la lluvia.
Era un reino pequeño, algunos dirían que insignificante entre los grandes y poderosos reinos que entonces se repartían la tierra.
Nadie prestaba atención a aquel valle, a orillas del gran mar del norte. No eran famosos por nada, no producían ningún producto de especial belleza o valor, no poseían minas de ningún mineral extraño y buscado por los poderosos de la tierra. La carne de sus animales no era mejor, ni sus vegetales especialmente sabrosos. No tenían nada especial. Solo la lluvia.
Una lluvia persistente y continua, inacabable. Durante generaciones nadie recordaba un solo día en que la lluvia hubiese cesado un solo momento. En invierno la lluvia se convertía en una cortina que lo envolvía todo. Las pesadas y húmedas nubes que llegaban desde el interior del gran mar del norte, se agolpaban sobre el reino al chocar con las altas montañas que lo rodeaban por completo separándolo del resto del mundo. Descargaban entonces como llenas de rabia, miles y millones de litros de lluvia incesante que corría como espantada a refugiarse en el mar.
En verano, la lluvia se convertía en fina y cálida. Parecía entonces que el agua no tenia prisa por llegar al suelo, y se diría que se demoraba en el camino a su destino final. Era la época en que los niños aprovechaban para bañarse en el mar, ahora mas tranquilo de lo habitual.
El reino no podía presumir de otra cosa que no fuese su interminable lluvia.
Su lluvia... ... y su princesa.
Sin lugar a dudas, Luzbel, la hija del rey era la mujer mas bella de todo el reino.
Y sin lugar a dudas era también la mas consentida y orgullosa de las mujeres; porque Luzbel no solo era bella, si no que aunaba a esta virtud el mas feo de los defectos: se sabia la mas bella y deslumbrante muchacha de todo el reino.
Cualquiera de los capitanes de guardia de su padre, cualquiera de los nobles del reino, cualquier hombre de palacio no dudaría un solo segundo en cortarse el brazo derecho y dejarse morir desangrado, sólo por la promesa de una sonrisa de la princesa. Luzbel lo sabia, lo había escuchado tantas veces que esa verdad le había oscurecido el corazón, y la había hecho insensible al amor. Luzbel era incapaz de amar a nadie que no fuese Luzbel.
Una tarde, lluviosa, pero cálida, Luzbel caminaba con su sequito por las orillas del gran mar del norte, y un pobre pescador que se afanaba en la pesca costera se fijo en ella. Era Dorthir; un joven muy apuesto y fuerte, noble y decidido, pero estirpe de una de las familias mas pobres del reino; todos sus antecesores se habían ganado la vida con la forma mas rudimentaria de pesca, y sin duda ese hubiese sido el destino de Dorthir si en su camino no se hubiese cruzado Luzbel.
Cuando el joven pescador la vio, dejó caer su aparejo al agua, y ni siquiera se inmutó cuando la corriente lo arrastro mar adentro, desde que Dorthir miro en el fondo de los ojos de la arrogante princesa, el resto del mundo desapareció por completo, y sólo existió Luzbel. Fue tan grande el amor que Dorthir sintió nacer en su interior, que esa misma noche se acercó a las puertas del gran castillo del rey, en el centro de la capital del reino, para pedir ser recibido en audiencia por la princesa, pues quería pedir su mano.
Resulta evidente que los guardias jamás dejarían que el pobre pescador traspasará las puertas del castillo; así que Dorthir se limitó a dejarse caer a un costado de la puerta, y entonar una bella canción de amor a la bella Luzbel.
No comía.
No bebía.
Solo cantaba una y otra vez el triste estribillo de su canción: “... si morir debiera, por besar tus labios; aún la muerte me encontrará, pegado a tu boca; y mientras al Hades me arrastrara, una y otra vez mi canción sería sea, por amor sea...”
Pronto llegó la triste condición del muchacho a oídas del Rey, y este sintió enternecer su corazón ante una muestra de amor tan puro y sincero, por lo que pidió a la joven princesa que recibiera, siquiera una vez, al pobre pescador, e intentara persuadirlo de que volviese a su labor y no se dejase morir a las puertas del castillo.
Un oscuro pensamiento sacudió el alma de la princesa Luzbel al conocer el estribillo que Dorthir cantaba una y otra vez; así que fingiendo compasión acepto recibir al pescador en sus aposentos. Cuando vio a Dorthir, la joven princesa no pudo menos que admirar su porte, que mas se diría de un príncipe que de un pescador; así que incluso se mostró dispuesta a escuchar su canción. Cuanto mas escuchaba mas interesada se mostraba, y mas se entenebrecían sus intenciones.
Cuando Dorthir cesó de cantar, la princesa se mostró falsamente conmovida, y a punto de llorar. Tu canción me ha hecho sentir algo que jamás había imaginado, deseo escucharte el resto de mi vida... ... pero, hay¡¡¡... Y aprovecho para dejar escapar una sola lagrima que rodó por su rostro hasta precipitarse en tierra. Hay¡¡¡¡ el destino es cruel, pescador; la hija del rey no puede casarse con alguien de tan bajo linaje como tu... Dorthir pensó entonces morir. ... a no ser ....
Dorthir se precipitó hacia el trono: ¿A no ser que?¡¡¡
...que de alguna manera demostrases tener un valor muy por encima de tu linaje...
¿Cómo?
Si cumplieses tres deseos por los que mi corazón languidece, sin duda el rey consideraría tu deseo... ... que es ahora el mío...
Decidme que es lo que deseáis, y tan cierto como la lluvia cae desde lo alto, que os lo pondré a los pies.
Verás, muchas veces, en las largas noches de invierno, me siento agobiada por el mas cruel de los fríos; el peso de las mantas reales es gravoso para mi; pero he oído, que mas allá de la oscuridad del norte, al otro lado del mar frió, cruzando las estepas donde el agua se convierte en cristal por el helado aliento de la estrella sin sueño; vive una animal cuyo suave pelaje es ligero como la brisa, y cálido como el brazo de una madre... ...desearía tanto una manta de ese pelo... ... aunque quizás sea imposible, pues nadie ha regresado jamás de las estepas de cristal...
Dorthir no la dejó terminar, sólo miro el suelo pensativo y dijo: sea, por amor sea.
Partiendo al momento.
Tardó seis meses en regresar, y nadie puede imaginar siquiera lo que pasó en ese tiempo, pues el jamás lo contó. Sus ojos se habían vuelto duros como el pedernal, y de un intenso azul que helaba el animo de los que lo miraban mucho tiempo; su cabello, antes rubio, se había vuelto blanco como la nieve; y sus pies antes ágiles y rápidos, eran ahora pesados bloques de hielo que jamás se derretía. Desde el día de su llegada, no dejó de temblar ni un solo momento, y cualquiera que pasaba a su lado sentía un súbito escalofrió y escuchaba el rugir de un lejano y oscuro viento.
Cuando entró ante Luzbel, no abrió su boca, solo depositó tiernamente sobre su regazo la mas ligera de las mantas, hecha con un pelo fino y blanco; tan blanco que casi hería la mirada.
Luzbel se sorprendió grandemente, pues le creía muerto, flotando para siempre en el mar del norte. Tiró a un lado el regalo recibido y se puso de pie.
Dicen que por la cueva sagrada de Chutr se entra a las entrañas de la tierra; y dicen también que en el corazón de esta habita un viejo dragón que se coló hasta el interior cuando apenas si era un fuego fatuo; dicen que allí engordó hasta no poder salir del interior de la tierra; y que el fuego que a ves escupe la boca de la cueva, no es si no la muestra de su ira. Dicen también que si alguien lograse robar una de las escamas de su coraza, y con ella hiciese un relicario en el que guardase un poco del fuego que el dragón escupe sin cesar, seria poseedor del corazón de la tierra; y jamás tendría temor en la noche, pues poseería el valor del dragón. Quizás sea solo un sueño, pero sin duda, no hay nada que desee mas en este momento.
De los labios de Dorthir solo salió un trozo de su canción. ...sea, por amor sea... y partió sin volver la mirada atrás.
Tardo un año en volver. Pero regresó, y pocos fueron capaces de reconocerlo, y tampoco nadie se atrevió a interponerse en su camino. Su piel se había vuelto oscura, como la noche mas profunda; y sus manos eran apenas dos masas carbonizadas, que le laceraban con un dolor continuo e inagotable, de su pecho colgaba un relicario de un verde esmeralda muy brillante; y aunque estaba cerrado, el calor que desprendía era suficiente para caldear todo el salón.
Al instante mismo en que entro por la puerta, todos sintieron que sus corazones se reanimaban, y que si alguna mancha de temor había en ellos, huía como un perro ante un palo.
Tampoco esta vez abrió su boca, solo miró de frente a Luzbel; y esta casi se cae al ver que en sus ojos, antes azules y fríos, ardía ahora el mas cálido de los fuegos, y con cada llamarada parecían gritar: te amo.
Sin embargo su orgullo pudo mas; apenas si acarició con la punta de los dedos el relicario y le dio la espalda para no tener que mirar aquellos ojos de fuego.
Siempre llueve, El cielo siempre está cubierto de espesas nubes que nos impiden ver que hay mas allá. Si de verdad me amas, concédeme mi último deseo. Cuentan que en las tierras donde la lluvia no es permanente, se puede ver lo que se oculta mas arriba; dicen que sobre el gris de las nubes hay un cielo que es de color azul como el mar en un día tranquilo. Dicen que la diferencia entre el día y la noche es un lucero. El Lucero de la mañana, que brilla por encima de estas nubes eternas. Dicen que su caricia es cálida, que todo adquiere un color diferente a su vista; dicen que el corazón se alegra, que la vida parece mejor y digna de ser vivida; dicen que es como ver sonreír a Dios. Nadie en el reino lo ha visto jamás. Si me muestras el lucero de la mañana. Si subes a los cielos, mas allá de la lluvia y me traes la luz y el calor de ese lucero. Entonces me casaré contigo.
Luzbel no se volvió para verlo partir, pero si escucho su voz profunda y quebrada cantar: Sea, por amor sea.
Lo que ahora sigue, nadie sabe si es verdad.
Cuentan los bardos que Dorthir escaló la mas alta de las montañas que rodeaban el reino, que subió mas allá de donde las nieves son perpetuas, y pudo pasar por encima de las nubes que cubrían siempre el reino.
Dicen las canciones que pudo ver el lucero del que había hablado Luzbel, y cuentan que estaba mas alla del alcance de cualquier hombre, que Dios había colgado su antorcha donde jamás la podría alcanzar Dorthir.
Dicen que pasó allí mucho tiempo, pensando como llegar mas alto de lo que estaba en su condición de hombre.
Dicen que el hambre, el frió y la soledad consumieron su cuerpo, pero no el fuego del amor que ardía en su corazón.
Dicen que antes de sentirse morir, entonó por ultima vez su canción de amor; y llegado al estribillo gritó con tal fuerza que su grito se oyó en toda la tierra. SEA, POR AMOR SEA.
Dicen que el corazón de Dorthir siguió ardiendo de amor por Luzbel aún después de muerto este; y que ya libre de su atadura corporal, el corazón del pescador se convirtió en una llama de fuego ardiente que iluminó todo el valle con su luz.
Dicen que el color de las cosas cambió, dicen que hasta la lluvia cesó, y todos sintieron el calor acariciando sus cuerpos, dicen que los corazones de los hombres son mas alegres desde aquel día, y que muchos creen que la luz que ilumina el valle es la misma sonrisa de Dios.
Luzbel jamás vio la luz del amor de Dorthir, pues nunca quiso abandonar la sala donde lo esperaba. Luzbel nunca sintió aquel suave calor sobre su piel. Luzbel nunca creería que Dios puede sonreír.
Tarde se dio cuenta de que jamás encontraría un amor como el Dorthir, que nadie la amaría tanto ni tan intensamente.
Dicen que jamás dejo de llorar hasta su muerte, ya vieja y consumida por la amargura.
Dicen que allí donde calló al suelo su última lagrima, aún brota una fuente.
Dicen que el alma de Luzbel llora todavía, y lo seguirá haciendo mientras el amor de Dorthir siga iluminando el reino.
Dicen que quien desaprovecha el amor de su vida, llorará aún cuando esta se haya acabado. Como Luzbel.

dicen que esto es solo un cuento, pero mira al horizonte un añochecer cualquiera, podrás ver si es o no realidad.

jueves, septiembre 15, 2005

¿Porque Al me regalaba puros?



Corría o ano do Señor de 1926.
Aínda que nunca fumei, sempre me gustou o tabaco, especialmente o de pipa; así que non era raro que aproveitara algunha das miñas travesías de un o outro lado para comerciar co tabaco, moito mais efectivo que os partes en moitos lugares deste noso planeta.
Viña de desembarcar nun pequeno porto pesqueiro do sur da gran Illa Británica, levarame alí unha pequena lancha de pesca da Illa de Man; e chegara ata a illa de Man nun cargueiro que tiña como destino a propia Illa Británica, so que cuestións que non veñen a conto, fixeran que a miña viaxe rematara un pouco antes do esperado, xusto na que seria a última parada do barco inglés antes da súa arribada o seu porto definitivo. Pero me temo que estou a me perder en divagacións.
O caso e que levaba comigo unha caixiña de madeira tropical traballada a man, que lle mercara a un mercachifles ambulante da mítica India; ben, realmente non a mercara, trocaraa por un silvato de cana brasileira que imitaba fermosamente o asubío das aves do paraíso; o mercachifles quedara prendido do demo do silvato, e chegou a ofrecerme a dúas das súas fillas, que por certo eran calquera cousa menos fermosas; así que preferín perder o silvato e gañar unha caixa antes que verme casado sen saber porque, nin con que. O endiañado mercachifles era moi coñecido do Maraha de... (outra vez desvarío)
O caso é que enchera a caixa con dous centos de puros habanos que fora usando como moeda de cambio nos meus viaxes, Non sei se sabedes porque os puros da habana son os mellores, é porque as mulleres da habana envólvenos sobre das súas pernas denudas, rolandoos ata o entrada mais segreda da muller; así adquiren o seu sabor, e os homes devecemos por eles (seino ben, na Coruña as mulleres da fabrica de tabacos facían o mesmo cas farias, e eran apreciadas de verdade alí onde as coñecían).
Estaba, pois na Inglaterra daquel ano 1926. Por toda equipaxe levaba una caixa na que só quedaban 63 puros feitos a man na habana, e mais un saco con roupa mollada e lixenta. Camiñaba pola rúa, na percura de un bó restaurante no que poder negociar ca miña carga de puros e lograr unha boa cena, cando topei cun mozo con aspecto de desesperado, sentado na porta de atrás dun salón de vodas; pasaba a man polo cabelo unha e outra vez maldicindo nese éstrano idioma inglés, no que mentar o nome do altísimo constitúese nunha gravísima ofensa. Falei con el, e así coñecino que ocorría: estaba a casar cunha dama fermosísima, a señorita Alana Reville e alguén levara uns puros indignos como regalo do noivo; el era un gran amante dos montecristo, e dos puros en xeral, e regalar eses puros considerábao unha aldraxe. Saíra foira a tomar o aire e a pensar nunha solución.
Son un home de pelo en peito, así que abrín a miña caixa e ofrecinlle os meus puros, probounos e quedou sorprendido; pero me dixo que desgraciadamente non tiña cartos con el para me pagar, así que me propuxo verme o día seguinte.
Non coñecía aquel mozo, pero negueime a tal cousa, lle dixen, “algún día volveremos a nos ver, entón poderás devolverme un dos meus puros, así asegurareime de ter en ti un amigo por moito tempo. So dime o teu nome para poder buscarte cando me apeteza un puro”.
Deume un abrazo e me dixo: “amigo, lembra este nome: Alfred Joseph Hitchcock, alí onde eu viva, haberá como mínimo un puro para ti”.
A derradeira vez que vin a Al, estaba cerca da súa morte, e sabíao. O trampulleiro sorriu e me dixo: “non me deixan ter puros, pero aínda te debo catro, terei que darchos alí de onde ti ves, na terra sen sombras”.

Nunca entendín porque ninguén lle gravou na súa lápida a frase que el pedía: "Esto es lo que les pasa a los chicos malos"; pero cicais fora porque el non era un “chico malo.

Agora xa non fumo.

martes, septiembre 13, 2005

Recuerdos que me trae la carretera cada 13 de septiembre

Alfred siempre fue un tipo de un carácter peculiar, empeñado en asomar la nariz delante de su cámara, pero con un olfato tras ella sencillamente magistral.
La verdad, mi memoria ya no es lo que era; desde que paseo por la tierra sin sombras se va volviendo extrañamente selectiva, olvidando ciertos pasajes, y recordando otros de una manera vivida; quizás por ello no recuerdo las circunstancias en las que conocí a Alfredito, y sin embargo me resulta imposible olvidar aquellos días de noviembre de 1953.
Por razones que no vienen a cuento, estaba visitando los Estados Unidos, y enterado de que Alfredito estaba rodando una película para la Paramount, decidí hacerle una visita para sumergirme de nuevo en el mundo del cine. Ya conocía la locura de Holliwood de mis contactos con otros actores y directores, pero creo que ahora no viene a cuento.
Llegado al pequeño espacio del estudio (es increíble el poco espacio en el que podía trabajar el amigo Al) mi amigo me recibió de la forma que en el era habitual. “un purito, y solo quedan 36” (un día tendré que contar porque Hitch contaba los puritos que me regalaba, por cierto nunca llegó a cero), “pasa, quiero presentarte a alguien, viejo truhán”.
“Es Lisa”
No creía que la perfección existiese hasta que vi aquel rostro. Lisa (desde luego ese no era su nombre, solo el de su personaje) no era la mujer que te encendía de pasión; que te convertía en un asaltante de castillos, o en un mata-dragones al estilo de San Jorge. Más bien tendía a convertirte en un viejo avaricioso, de forma que sólo pensabas en meterla en una urna para guardarla en el fondo de una vieja caja fuerte, de donde sacarla los días de fiesta para echarle un buen vistazo.
No dije ni una palabra.
No podía.
Luego me presento a su compañero de rodaje. La verdad nunca entendí el argumento de aquella obra maestra, ¡¿Quién podía ser tan imbecil para mirar a través de una ventana con un monumento así a tus espaldas?!.
No volví a cruzar una palabra con Lisa en todo el día; ni siquiera durante su fiesta de cumpleaños, esa misma noche al finalizar el rodaje. Al no la dejó ni a sol ni a sombra, la trataba como se trata a una de esas figuras de fino cristal que pueden romperse en cualquier momento entre tus dedos.
Cuando me despedía de ella, me besó en la mejilla.
El tiempo se paró por un momento, y le dije algo que no tengo muy claro de donde salió: “princesa, cuidado con las curvas”. Me sonrió y pronunció las únicas palabras que me dirigió en toda su vida: “no te preocupes príncipe”.
Cada 13 de septiembre dejo una flor en la cuneta.
Aún sueño contigo, apoyada en mi silla, mientras miramos a través de una ventana indiscreta.

Algún día nos encontraremos en la tierra sin sombras, princesa.

domingo, septiembre 11, 2005

MADRÍ



A TODOS LOS QUE LUCHARON DEL LADO EQUIVOCADO - IN MEMORIAN.

28 de Marzo de 1939.
A pesar de que ya ha caido el sol, la ciudad sigue tetricamente iluminada por mil y un fuegos repartidos por todos lados; desde pequeños fuegos en las barricadas de los defensores, a los grandes fuegos provocados por el fuego artillado de los atacantes.
Camino escabuyendome entre las sombras, evitando ser visto, casi como la sombra en la que pronto me convertiré.
La habia conocido en un café el 19 de julio de tres años antes, mientras escuchabamos asombrados a la Ibárrurí gritar ¿NO PASARÄN!. La guerra me habia sorprendido en uno de esos viajes que nunca llegue a realizar, y estaba en Madrid camino de vuelta a casa, un camino de vuelta que se demoraria mas de lo jamás me habia atrevido a pensar.
Tenia unos ojos verdes que parecian rojos del fuego que desprendian, fuego de pasión.
Habia llegado a Madrid con una delegación catalana a tratar un asunto en cortes; era comunista, mas que eso, yo diria que habia traspasado la frontera hacia el anarquismo mucho tiempo atras, pero jamás se lo diria a ella.
Desde el día en que nos conocimos no habiamos vuelto a vernos hasta la noche anterior, aunque yo estaba ya enamorado de ella.
Cuando volví a verla, su rostro fresco se habia endurecido, ahora lucia una cicatriz que le cruzaba la frente; sus manos ya no eran tan firmes y por veces temblaban al coger el vaso de vino que compartimos; sus ojos apasionados estaban ahora mas frios, aunque seguian siendo bellos; en resumen, habia pasado por ella una guerra con todos los horrores que conlleva.
Seguia siendo increiblemente bella.
Al despedirnos, habiamos quedado para el día siguiente, en la puerta del sol, al pie de la estatua de un rey muerto hace mucho tiempo; las cosas estaba muy revueltas desde el golpe de estado contra Negrín, y no era muy aconsejable pasear por el centro de la villa.
Queria llevarla fuera de aquel lugar antes que que "el fresco general llegado del norte" pudiese afectar su salud. Un amigo me habia conseguido ropas nacionales para ambos, y esperaba en la confusión que se avecinaba poder escabullirme con ella en dirección a Francia, Portugal o cualquier maldito sitio lejos de la masacre entre hermanos en que se habia convertido España.
Cuando llegué ella estaba ya esperandome; amedia voz me dijo todo lo que tenia que decirme: su unidadtenida planeada una salida para la mañana siguiente; sólo venia a despedirse...
De nada sirvió que le explicase que no valia la pena, que todo estaba perdido, que quizás no habria mañana, que era la hora de pensar en nosotros mismos.
Me cortó tajante, me beso livianamente y me dijo: ten fe, NO PASARÁN, dentro de un par de días buscame aquí a esta misma hora.
Volvio a besarme, y con un laconico "me gustas galleguito, buscamé" desapareció.

PASARON.

No volvi a saber nada de ella.


Ayer, mas de 65 años después, pasé de nuevo por la Puerta del sol, y la busqué.
Tampoco estaba.

martes, septiembre 06, 2005

Pegadas.


As veces miro cara atras na miña vida; é como se cada situación, cada feito, quedase marcada na historia, na miña historia, como esas pegadas que na beiramar esperan, estoicas, a chegada da marea que as fará desaparecer, se cadra para sempre.
Sempre me preguntei a onde iran a parar esas pegadas, esas historias, as verbas ditas a meia voz, os bicos roubados co solpor, as promesas de amor eterno, de fidelidade e masi de compromiso.
Sen dubida levaas a marea cara algún lugar.
Moito tiña pensado nesto, moito me inquedaba onde estarian esas pequechas, se cadra insignificantes, historias levadas polo mar.
Unha maña, xusto nunha desas mañás en que a saida do sol coincide ca subida da marea, armei a miña dorna e puxenme a albiscar as pegadas sobor da area; vixiaba de forma especial unha ringlira de pes que percorrian a veira da praia, pois sabia que correspondian a un home que viña de bicar o seu grande amor, e que cada pegada era un rastro dunha bela historia entre un home e unha muller.
Cando a marea recuperou como se fosen suas esas pegadas, borrándoas e levando a sua historia mar adentro, seguin de lonxe o seu camiño. Boguei maradentro catro dias, atravesei unha treboada e dous bancos de neboa que tentaron facerme perder o meu rastro, pero no o conseguiron.
Co solpor do cuarto dia cheguei a unha praia que nojn aparece en ningunha carta; e unha praia máxica, deitada sobor do espalda dunha estrana criatura; non e un dragón, nin unha xigantesca balea; non se trata dun polvo monstruoso saido das profundidades; e mais ven unha especie de xurel, mais de proporcións xigantescas; tan grande como para levar sobor do seu lombo toda unha praia pequena de areas brancas, tan pegadas as suas escamas que caseque forman parte de elas.
Unha cousa chamoume a atención, a praia, que saindo das profundidades, debia estar lisa e virxe, estaba nembargantes surcada de pegadas, obxetos, historias, hasta cubrila por completo. desembarquei, e non podedes maxinar con que ilusión, atopei sobor da area daquela praia o meu primeiro bico, a primeira mirada de amor correspondida, a primeira caricia que me fixo ela... ...a primeira bagoa pola separación...
Tamén atopei ali miles, millons de historias, algunas xuntas en altos montón nos que debias revolver para atopar algo emocionante; outras dispersas, pero que facian que a alma se quebrase ca sua contemplación; outras emparelladas a dores de forma inseparable; algunhas xundidas a sonrrisos; historias para contar, e outras que pedian a berros silencio; algunhas luminosas, outras escuras e que facian que te encheses de medo ca sua simple contemplación.
Algún dia contareí algunas de esas historias rescatadas de esa praia, e que gardei na miña dorna ate enchela. Agora as gardo, metidas en botes de cristal, no desvan da miña memoria. Moitas noites paso horas e horas mirandoas, recreandome na sua beleza.
Cicais algún dia conte algunhas de elas.
Algunha das pegadas roubadas do lombo dun xurel como non ahí outro.
Moitas veces tentei voltar aquela praia, nunca o conseguin, e como se o destino xa me tivese concedido o meu desexo de saber, e agora escapara rindo de min.
Ou Non.

Encadenado

"quien teme las cadenas
no ha conocido el placer de estar encadenado a ti"



Perder la libertad
es lo que mas temen los libres;
una libertad que nunca deseé
una libertad inposible de disfrutar.
Dejame estar encadenado a tu amor,
firmemente enganchado a ti,
atado, cosido, pegado...
cualquier situación es agradable para mi
si pego mi piel a tu coraza,
si tu mano me acaricia,
si escucho tu risa
jugando
jugando
jugando con la cadena
que me ata a ti.

lunes, septiembre 05, 2005

Un Hombre en la Selva India


La selva india es diferente a cualquier otra selva que haya conocido en esos largos periplos a través del mundo (viajes que algún dia empezaré) su exuberancia es increible, casi lasciba.
Caminaba a traves de la selva, como decia, cuando cerca de una pagoda que solia visitar le encontré sentado en una gran cabeza de Visnú, arrastrada hasta alli por vete tu a saber quien.
Estaba enfrascado en la escritura de un gran libro, tanto que ni levantaba la cabeza ante los sonidos que son habituales en las selvas. Hablaba en voz alta a la vez que escribia, pronunciando nombres extraños que yo nunca habia oido antes, nombres sonoros y evocadores de grandes aventuras.
Se sorprendió mucho cuando le salude en Español, y yo mas si cabe, cuando me contesto con un acento entre ingles y cacereño.
Charlamos durante casi toda la tarde, hasta que los sonidos de la noche y la oscuridad, que en esas latitudes se cierne de pronto sobre la espesura como un asaltante cualquiera, nos cubrieron; entonces la prudencia nos aconsejó retirarnos. Habia montado un campamento en las cercanias, alli compartimos nuestras infusiones (el pretendió que yo tomase Té, y yo me empeñé en que compartiese mi Mate.
Fue una de esas noches míticas, donde las historias corren como las torrenteras del gran desierto de arabia, despues de una de esas lluvias milagrosas que convierten el desierto en un vergel.
Cuando amaneció yo decidí seguir mi camino, debia encontrarme con una mujer de la que prefiero no decir nada (el honor de las damas debe cuidarse siempre, mas si están casadas; aunque lo único que esa mujer queria de mi, era ver mi extraña habilidad con los schurrios, especies de bolos trasparentes, realizados en fino cristal, y que utilizan lo habitantes de una lejana isla del indico para hacer masajes en la rabadilla).
Antes de partir me entregó una cuartilla en la que habia escrito un poema; me dijo: "nunca habia copnocido a nadie como usted, caballero; creo que este poema le define en cabalidad, Dios le bendiga".
Nunca he vuelto a verlo, como no lo vi entonces, pero conservo ese poema, y lo leo en mis paseos por los jardines de la tierra sin sombras.
Dice así:
........................Si.........................


Si puedes mantener la cabeza cuando todos a tu alrededor
pierden la suya y por ello te culpan,
si puedes confiar en ti cuando de ti todos dudan,
pero admites también sus dudas;
si puedes esperar sin cansarte en la espera,
o siendo engañado, no pagas con mentiras,
o siendo odiado, no das lugar al odio,
y aún asi no pareces demasiado bueno, ni demasiado sabio.
Si puedes soñar - y no hacer de los sueños tu maestro,
si puedes pensar - y no hacer de las ideas tu objetivo,
si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre
y tratar de la misma manera a los dos farsantes;
si puedes soportar el oír la verdad que has dicho
retorcida por los malvados que hacen trampas para tontos.
O mirar las cosas en que tu vida has puesto, rotas,
y agacharte y reconstruirlas con herramientas viejas.

Si puedes arrinconar todas tus victorias
y arriesgarlas en un viraje de vaiven,
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir nada de lo que has perdido;
si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones
para seguir empujando tiempo después de que se hayan gastado,
y así resistir cuando no te quede nada
excepto la Voluntad que les dice: «Resistid».

Si puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud,
o pasear con reyes y no perder el sentido común;
si los enemigos y los amigos no pueden herirte,
si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
si puedes llenar el minuto implacable
con los sesenta segundos que lo recorren;
tuya es la Tierra y todo lo que en ella habita,
y -lo que es más-, serás Hombre, hijo.


Un buen hombre ese Kipling.
¿Que habrá sido de aquella novela que estaba escribiendo?, el niño de la selva... o algo pararecido, el libro de ...
bueno, no se.